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DB Schenker abre en España centros logísticos construidos para lograr la huella cero

Instalación logística de DB Schenker

Gracias al uso de materiales como el hormigón fresco, con una huella de carbono hasta un 30% menor, las terminales logísticas de DB Schenker, repartidas por todo el mundo, garantizan bajas emisiones. En Madrid cuentan con un centro logístico de alto nivel ecológico, mientras que en Barcelona, una terminal se encuentra en proceso de autorización.

El diseño y construcción de centros y terminales logísticas más eficientes y alineadas con la protección del clima puede suponer un ahorro de energía considerable en la actividad de grandes empresas. DB Schenker, multinacional dedicada a la gestión y logística de la cadena de suministro, ha integrado en su compromiso de sostenibilidad y sus líneas de actuación encaminadas a reducir el impacto medioambiental el diseño y construcción de terminales y centros urbanos de consumo reducido y bajas emisiones de carbono.

Gracias al uso de la I+D para la implementación de soluciones ECO en sus centros de actividad, las nuevas terminales y oficinas urbanas de DB Schenker son casi neutras desde el punto de vista climático y cumplen con los requisitos oficiales de eficiencia energética. Ente otras medidas, la compañía equipa sus centros de trabajo con iluminación LED, sistemas de ahorro de recursos para el uso de aguas pluviales, paneles solares y ventilación automática, así como ventiladores controlados mediante presión.

En cuanto a los materiales utilizados para su diseño y posterior construcción, el hormigón fresco, con una huella de carbono hasta un 30% más reducida que el hormigón estándar, es uno de los más recurrentes.

En España, la empresa cuenta con un centro certificado en el más alto nivel ecológico en Madrid, construido en 2017, mientras que en Barcelona, una de sus terminales se encuentra en proceso de tramitación para ser considerada eficiente energéticamente. Por otro lado, en Portugal, tanto los trabajadores de la compañía en Lisboa (2000) como en Oporto (2014) ya disfrutan de los beneficios de este tipo de terminales.

Cada vez más ciudades europeas imponen restricciones medioambientales a las empresas y a la circulación, como peajes o la prohibición de vehículos diésel en los centros urbanos. Desde nuestra perspectiva, existen muchas formas de reducir el impacto medioambiental que ocasionan nuestras acciones, y una de ellas es diseñar terminales y centros de trabajo de bajo consumo”, ha explicado Juan Carlos Moro, consejero delegado de DB Schenker en España y Portugal.


Centros de reparto íntegramente ecológicos

En esta línea, el directivo ha explicado que “nosotros ya nos hemos sumado a la corriente de la electromovilidad, y por ello estamos modificando de manera gradual nuestra flota de vehículos de reparto: hemos empezado a utilizar la bicicleta eléctrica en la última milla en países como Francia o Noruega, así como las furgonetas eléctricas en lugares como París, Milán u Oslo. Sin embargo, es importante que nuestros centros de trabajo y nuestros almacenes, repartidos por todo el mundo, se encuentren alineados con nuestra estrategia global de sostenibilidad y cumplan los más altos criterios ecológicos”.

Entre otras acciones, la empresa acaba de poner en marcha en Oslo su primer centro de reparto urbano con bajas emisiones de carbono. En él, la compañía asume el reto de integrar la electromovilidad con el diseño y construcción de un centro ECO. Con todo esto, DB Schenker aspira a reducir las emisiones de CO2 hasta en un 80% en la capital noruega.

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