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Cómo reabrir una instalación logística en plena desescalada

Interior de almacén logístico con material inflamable

La pandemia de coronavirus ha tenido gran impacto en las empresas internacionales y sus empleados, lo que ha provocado el cierre, aunque sea temporal, de muchas operaciones. Ahora que en muchos países las empresas se preparan para reabrir tras un periodo de inactividad, es importante que no se pierda de vista el entorno de riesgo para poder identificar los nuevos problemas que puedan haberse producido durante el periodo de cierre, así como para mitigar los siniestros que pudieran producirse como consecuencia de la reapertura, tal como señalan los consultores de riesgo de Allianz Global Corporate & Specialty.

«La reanudación de operaciones en una instalación que haya estado parada o desatendida plantea una serie de desafíos en materia de prevención de siniestros, en especial en el caso de las plantas de producción que utilicen equipos o procesos peligrosos», explica Stephen Clark, director global de Técnica y Experiencia en el área de Consultoría de Riesgo Patrimonial de AGCS.

«Por ejemplo, puede ser necesario volver a arrancar los equipos que funcionen con motores de combustión, lo que genera un riesgo adicional de incendio y explosión. Puede haberse producido una reducción del personal disponible para operar y mantener con seguridad los equipos productivos o para responder ante emergencias. Además, la ausencia de mantenimiento en edificios, equipos y sistemas de protección contra incendios puede dar lugar a situaciones peligrosas».

Las empresas deben prestar especial atención al estado de los equipos y las instalaciones eléctricas, ya que entre un 20% y un 30% de las indemnizaciones por incendio abonadas por AGCS están asociadas a éstos. Las aseguradoras han hecho frente, también, a múltiples indemnizaciones por incendios provocados por defectos técnicos o errores operativos tras el rearranque de maquinaria, o bien a su limpieza con vistas a la reapertura de instalaciones, lo que causa, a su vez, una nueva interrupción de las operaciones.

El análisis llevado a cabo por AGCS de las indemnizaciones de seguros indica que los incendios ya representan casi la cuarta parte (24%) del valor de las indemnizaciones de seguros de empresas durante un periodo de cinco años —la principal causa de siniestros—, mientras que los defectos de mano de obra y mantenimiento (8%) y los daños en la maquinaria (5%) figuran, respectivamente, como la tercera y la séptima causa principal de indemnizaciones.

Restaurar la seguridad de la instalación

Según el informe de AGCS Coronavirus: medidas de prevención de riesgos patrimoniales para la reapertura de las empresas tras un cierre temporal, otra de las medidas críticas que las empresas deben plantearse antes de reanudar las operaciones es restaurar la seguridad de las instalaciones logísticas.

Del mismo modo, debe considerarse la inspección detenida de las instalaciones logísticas, incluidos todos los edificios y equipos, para detectar y corregir cualquier situación anormal o insegura como, por ejemplo, daños, problemas de mantenimiento, limpieza o almacenamiento inadecuados, señales de vandalismo, etcétera. Las empresas deberían también completar y rehabilitar los procedimientos de inspección, prueba y mantenimiento que pudieran haber prescrito durante el tiempo de paralización de actividades.

Como siempre que se vuelve a arrancar maquinaria que haya permanecido inactiva, los operadores deben seguir los procedimientos operativos estándar y las directrices del fabricante para volver a poner en funcionamiento equipos o procesos paralizados.

Riesgo de incendio de los desinfectantes

Además, en las instalaciones donde se introduzcan desinfectantes de base alcohólica (inflamables), como los geles antisépticos, deben implementarse las correspondientes medidas contraincendios. Entre estas medidas están el mantener estos productos alejados de fuentes de ignición, como llamas expuestas; exhortar a los empleados a frotarse las manos hasta que queden secas para permitir que los vapores se disipen con seguridad; depositar las toallitas de desecho en contenedores homologados y normalmente cerrados y almacenar los productos inflamables en zonas estancas o armarios homologados específicos.

«El momento ideal para revisar la eficacia del plan de continuidad de negocio es antes de reiniciar las operaciones», afirma Clark. «Si es necesario, debe revisarse el plan a partir de las lecciones aprendidas durante el cierre temporal para mantener actualizados los planes de emergencia».

 

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