Tamaño texto

El coronavirus o cómo aumentar la elasticidad de la cadena de suministro

Actividad de un puerto de mercancías en tiempos de coronavirus

El mayor impacto de las cadenas de suministro ligadas con China se esperaba a mediados de marzo, lo que está forzando el cierre temporal de plantas de ensamblaje y producción en Estados Unidos y Europa. Enviar por mar cualquier carga desde China a Estados Unidos o Europa puede tardar unos 30 días. Las plantas cerraron por el Año Nuevo chino el 25 de enero, por lo que el último de los envíos que zarpó antes del Año Nuevo llegó a Europa a finales de febrero.

Ramon Boixados, profesor experto del Centro Español de Logística asegura que "el inventario medio suele ser de 15 a 30 días. Seguramente por el Año Nuevo chino, las compañías han incrementado una semana de inventario, por lo que las empresas pueden haberse encontrado con un inventario de entre dos y 5 semanas al inicio de la crisis".

El virus SARS ocurrió en 2003 y, si se busca una comparación, lo primero que se ve es que la importancia de China en el comercio mundial ha aumentado del 4,31% del PIB mundial al 16% actual. En segundo lugar, el SARS causó 8.000 enfermos y el Covid 19, hasta la fecha, ha tenido unos 800.000 casos.

Una rápida recuperación en V parece cada vez más improbable. El puerto de Los Angeles, que tuvo una reducción del volumen de carga del 5% en enero, ha alcanzado un descenso del 25% en febrero. El puerto de Le Havre (Francia) puede alcanzar un descenso del 30% en los próximos dos meses. 

La limitación de entrada y salida de carga en puertos, aeropuertos, la congestión de éstos por limitación de medios de transporte, personal, la cancelación de rutas de navieras, los retrasos en las fronteras entre China y sus vecinos, etc., está haciendo que el retorno a la normalidad en China sea lento.

La presión de reducción costes sobre las cadenas de suministro ha motivado que éstas hayan implantado estrategias de “lean manufacturing”, “outsourcing”, “offshoring”. Estas medidas han hecho también que las cadenas sean más sensibles a las roturas. 

Al trabajar en operaciones, uno de los retos es responder a la incertidumbre. El mundo no es predecible y el caos, hasta cierto punto, es la normalidad. Unas sorpresas son mayores que otras y son diferentes dependiendo de los sectores. Pero estas sorpresas se van a seguir repitiendo ¿cómo se optimizan las cadenas de suministro para operar de forma efectiva en un mundo con volatilidad y con clientes que son intolerantes a las respuestas tardías?

En respuesta, las acciones más inmediatas parapara aumentar la elasticidad de las cadenas de suministro son:

1. Proteger a los empleados

Aplicar los criterios más conservadores de las autoridades médicas. Informar a los trabajadores con frecuencia de los aspectos médicos y hacer un seguimiento de la situación.

2. Crear un equipo de respuesta interfuncional

Establecer objetivos semanales y un cuadro de mando con indicadores y alarmas

3. Realizar un mapa de procedencia de compras

Hacer la lista de proveedores y de los proveedores de los proveedores. Llegar al nivel “tier 3”. Entender el riesgo de cada uno de los miembros del mapa y diseñar estrategias de solución en cada caso. El coronavirus ha demostrado la posible vulnerabilidad de tener varios proveedores en una única localización y de tener un solo proveedor.

4. Realizar test de stress financieros

Realizar escenarios de cash flow, cuenta de resultados, balance ¿qué variables pueden impactar en la liquidez? Establecer medidas para limitar los impactos. Extender estos modelos a los proveedores y conocer sus resultados.

5. Crear planes de contingencia para lograr la continuidad

Estos planes deben incluir suministro, transporte, producción, distribución, comunicaciones, cash-flow, trabajo del personal en remoto, limitación de recursos humanos, etc. En estos planes deben participar proveedores y clientes.

 

Buscador de Noticias