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España, tercer país de Europa que más inversiones ha recibido en el sector logístico

Tecnología aplicada en logística

La tecnología aplicada vuelve a demostrar que es un elemento esencial en el desarrollo de muchas empresas, también de las de logística. Un informe sobre la situación del sector tecnológico en Europa, realizado por la firma Atomico, pone en evidencia la necesidad de invertir en nuevas tecnologías para estar a la vanguardia de la economía.

A pesar de que la guerra comercial entre Estados Unido y China ha llevado a la volatilidad del mercado, el informe sobre la situación del sectortecnológico europeo de 2019 revela que la tecnología europea ha continuado su crecimiento constante y sólido, protagonizando un papel importante en la economía mundial. Una de las principales razones ha sido la financiación récord de más de 34.300 millones de dólares en empresas tecnológicas europeas, cifra muy superior a la del año pasado, cuando se situaba en los 24.600 millones de dólares (un 39% más). Además, se ha alcanzado una cifra récord en el número de inversiones que superaron los 100 millones de dólares. En concreto, en 53 empresas, frente a las 32 del año pasado.

Sin embargo, el ecosistema tecnológico español se ha estancado este año a medida que han disminuido los fondos y el crecimiento del talento. El informe, publicado por la firma inversora londinense Atomico, en colaboración con Slush y Orrick, asegura que las startups españolas han logrado una financiación total de 1.340 millones de dólares en 2019, acaparando el 4% del total del capital invertido. La cifra también es ligeramente inferior respecto al año anterior (un -0,17%). España es el único Estado en la clasificación de los 10 primeros países tecnológicos europeos que no ha visto incrementado los fondos. En el ranking general, España se sitúa en la sexta posición, detrás de Reino Unido, Alemania, Francia, Suecia y Suiza.

Peor suerte ha corrido Portugal, donde la financiación ha caído en torno al 66%, unos 141 millones de dólares en 2019. Estos datos reflejan el efecto de las grandes rondas de financiación. En concreto, en España, la de Letgo, de 430 millones de dólares y la de la portuguesa OutSystems, de 360 millones de dólares, ambas en 2018.

Crecen las inversiones en logística

España destaca en cuanto a inversión en start-ups de transporte, siendo el cuarto país que más capital ha recibido, detrás de Alemania, Reino Unido y Francia. De 2015 a 2017, el 13% del capital total invertido fue a parar a España. En 2019, este porcentaje aumentó hasta el 15%, compartiendo la tercera plaza con Francia. En total, las empresas europeas de logística han recibido 2.306 millones de euros de inversión durante 2019. Esta cifra ascendió a 2.705 millones de dólares en 2018.

En cuanto al número de inversiones superiores a 100 millones de euros, España vuelve a ocupar la quinto posición en 2019, acaparando un 7% de las cantidades aportadas. 

El sector del transporte tiene el segundo porcentaje más bajo en cuanto a diversidad. Las inversiones superiores a 100 millones de euros en este sector fueron a parar, en un 93% de los casos, a empresas fundadas por hombres

España crece como hub de deep tech. Esta categoría supone una combinación de innovación tecnológica con investigación académica que reúne a emprendedores y científicos para productos o servicios que combinan avances científicos con innovación tecnológica y, además, quieren contribuir a que el mundo sea un lugar mejor. La financiación para las empresas españolas de deep tech ha logrado 280 millones dólares en 2019, casi la mitad de toda la financiación para las empresas españolas de deep tech en los cinco años.

Sin embargo, nuestro país se encuentra todavía a la zaga de otros grandes estados europeos en términos de densidad de desarrolladores e investigadores per cápita. En concreto, tiene tres investigadores y siete desarrolladores por cada 1.000 habitantes. Una cifra similar a la de países como Grecia, Polonia y Hungría, que tienen bastante menos población. En lo alto de esta clasificación se encuentra Dinamarca, con ocho investigadores y 17 desarrolladores por cada 1.000 habitantes.

Aun así, Barcelona recibió 36.961 dólares en capital por desarrollador, siendo la cuarta ciudad, detrás de Londres, Estocolmo y Berlín en capital invertido por talento en los últimos cinco años. Si se habla en términos generales de capital invertido, Barcelona baja hasta el séptimo lugar en la lista de ciudades y no aparece Madrid hasta la décima plaza.

Profesionales cualificados

En cuanto al talento español, si en 2018 había 308.500 desarrolladores, en 2019 la cifra ha aumentado hasta rozar los 323.000. Sin embargo, nuestro país ha visto cómo aumentaban las vacantes difíciles de cubrir de ingenieros de software. En concreto, en 2019 la cifra aumentó un 15%, el tercer mayor incremento en Europa, solo por detrás de Austria y Portugal.

En la categoría de startups tecnológicas fundadas, Londres, París y Berlín copan las tres primeras posiciones. Barcelona y Madrid aparecen en la quinta y octava posición, con 796 y 577 empresas fundadas en 2019, respectivamente.

El ecosistema tecnológico español está muy distribuido: sólo el 37% de los desarrolladores vive en Madrid. En Londres, vive el 57% de los desarrolladores de software en Reino Unido y París aglutina al 55%.

Las políticas tecnológicas de la Unión Europea siguen siendo un misterio para los emprendedores europeos. Cuando se les pregunta por la máxima prioridad de la Comisión Europea en esta materia, el 40% de los fundadores y de aquellos empleados que asistieron al nacimiento de la empresa aseguran no tener la suficiente información para contestar. A pesar de esta falta de información sobre cuestiones políticas, la gran mayoría de los encuestados eligieron a la comisaria de competencia de la Unión Europea, la danesa Margrethe Vestager, como la política que más ha influido en la tecnología europea, para bien o para mal. Los parlamentarios europeos no han propuesta políticas durante este año relacionadas con el sector fintech (finanzas tecnológicas) ni con la salud digital, dos sectores en los que se han invertido 12.700 millones de dólares.

Las cifras de diversidad de Europa continúan siendo sombrías. El 91,6% de la financiación fue a parar a empresas europeas con cúpula directiva masculina, una cifra similar a 2018, cuando alcanzó el 91,7%. En el caso de España, los números son similares: un 90% este año y un 84% el pasado ejercicio.

Sólo hay una sola mujer con el cargo de CTO (siglas en inglés de Chief Technical Officer, director de tecnología en español), entre las 119 empresas (<1%) que tienen este cargo dentro de su organización, según la encuesta para ejecutivos de empresas que se llevó a cabo entre tecnológicas europeas respaldadas por capital de riesgo que cerraron una ronda de financiación Serie A o B entre el 1 de octubre de 2018 y el 30 de septiembre de 2019, de más 10 millones de dólares de financiación. Sin embargo, el 7,5% de los ingenieros de software son mujeres.

Propósito social de las startups

Los emprendedores europeos no sólo intentan alcanzar el éxito comercial, sino que, a la vez, su propósito es resolver algunos de los mayores problemas que asolan el planeta. Uno de cada cinco fundadores afirma que su compañía ya está midiendo su impacto social o ambiental. Solo un 14% no cree que estas motivaciones sean relevantes para su empresa. Sin embargo, ellas tienen una preocupación más palpable a la hora de medir el impacto. También los empleados están poniendo un mayor énfasis en la responsabilidad social corporativa; un 57% lo considera de una gran importancia, según el informe de Atómico.

La salud mental del emprendedor, lo que más preocupa. Como parte de este informe, Atomico ha incluido una extensa encuesta a 1.000 fundadores de start-ups europeas para poder trazar un perfil. Una de las principales conclusiones es que el bienestar mental preocupa bastante. Una cuarta parte de los fundadores aseguraron que poner en marcha la empresa ha tenido un impacto negativo en su salud mental. Éstos mantienen que sus principales desafíos son la conciliación familiar y no sentirse arropados en la empresa.

Más de la mitad de los fundadores que ha recaudado capital externo, un 57%, agradecerían recibir el apoyo de su equipo o de los propios inversores para gestionar la presión de ser el fundador de la compañía

La tecnología europea continúa destacando en la economía global a pesar de que, este año, el foco mediático se ha instalado en las turbulencias de los mercados tecnológicos. La economía de Europa puede no ser inmune, pero sus tecnológicas han seguido batiendo récords en los últimos doce meses”, ha asegurado Tom Wehmeier, socio, jefe of proyectos en Atomico, y responsable del informe. “Las empresas tecnológicas europeas están funcionando a un nivel que muchos consideraron impensable en la primera edición de este informe hace cinco años".

"Existe un gran talento: compañías valoradas en más de 150.000 millones de dólares y un nivel récord de inversores institucionales. Sin embargo, aunque se han logrado algunos pequeños avances, persiste un enorme déficit de diversidad. Europa necesita diferenciarse. Tenemos una gran oportunidad y los responsables políticos tienen un gran papel que desempeñar. Hay un gran número de emprendedores que ignoran la visión política europea de la tecnología”, concluye Wehmeier.

"Todas las señales apuntan al hecho de que el ecosistema tecnológico es el motor de mayor crecimiento en Europa, con las compañías tecnológicas privadas más exitosas y mejor financiadas de la historia y un recorrido mucho más corto para que esas compañías logren el estatus de unicornio", ha asegurado Chris Grew, socio de Orrick en Londres, principal asesor de capital de riesgo en Europa durante 14 trimestres consecutivos.

 Por su parte, Andreas Saari, consejero delegadode Slush, ha manifestado que “creemos que el emprendimiento es una de las formas más efectivas de cambiar el mundo. Según los datos de la encuesta de este año, en Europa, sólo el 15% de los fundadores piensa que medir el impacto de su start-up en el mundo no es relevante para ellos. Al mismo tiempo, ya el 96% de los fondos de capital de riesgo evalúan o están considerando evaluar el efecto social y ambiental a largo plazo de las compañías de su cartera. Es un gran avance del que estamos orgullosos, y del que creemos que Europa puede liderar el mundo. Sin embargo, Europa aún está despertando en el tema de la diversidad en su conjunto y el emprendimiento no es igualmente accesible para todos”.

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