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La gestión de almacenes en la era digital: seis estrategias para el éxito operacional

Interior de almacén logístico

El auge del comercio electrónico ha tenido un impacto significativo en las estrategias de gestión del almacenaje y ha incrementado la necesidad de implementación de sistemas optimizados. A medida que aumenta la complejidad de la gestión de los almacenes, también aumenta la necesidad de soluciones digitales y logísticas más sofisticadas.

Todo expedidor de comercio electrónico sabe que los patrones de compra de sus clientes son inherentemente volátiles. Por si fuera poco, la COVID-19 ha amplificado esa volatilidad a un grado extremo. Los profesionales deben hacer todo lo posible para adaptarse a los potenciales desafíos: a través de la implementación de seis estrategias de almacenaje se pueden salvaguardar las operaciones y mantener la cadena de suministro con un desarrollo óptimo.

La primera de estas estrategias es repartir el inventario para acercarse más al consumidor final. El principal reto al que se enfrentan los operadores hoy es decidir cómo distribuir adecuadamente sus unidades de mantenimiento en almacén (SKU) de manera que establezcan un volumen adecuado de producto cerca del consumidor final, sin inflar los niveles de inventario.

Si bien la entrega rápida de los pedidos depende de un fácil acceso a las SKU adecuadas, lograr este delicado equilibrio es difícil. La estrategia más eficaz en la era del comercio electrónico es repartir el inventario por todo el territorio de los países en que prestan servicio. Esto significa mantener menos producto en general en un lugar concreto y diversificarse a través de una red de centros más pequeños y cercanos a los centros de población. Aunque es más complejo de manejar, permite satisfacer mucho más rápido las siempre cambiantes demandas de los clientes.

La segunda estrategia es actualizar la planificación de la teórica demanda e implementar tecnologías WMS de gestión de almacenes. Mantener niveles ajustados de productos distribuidos en diferentes puntos logísticos sólo es posible con una enorme conectividad de datos. Para ejecutar con éxito estas estrategias avanzadas, las empresas necesitan invertir en un sistema avanzado de gestión de almacenes (WMS) que pueda vincular los movimientos de entradas y salidas de productos.

 

Gestión inteligente de almacenes

Según el estudio ‘Tecnología + Humanidad’ de Coyote Logistics, el 87% de los expedidores tienen hoy algún tipo de WMS, con un 41% de ellos que se plantea mejorarlo. Y el 13% de los encuestados no tienen ningún sistema o están buscando una nueva solución. Este es un factor crucial para reducir la propia complejidad operativa.

La siguiente estrategia es utilizar proveedores que ofrezcan servicios de valor añadido. Para seleccionar el proveedor, los factores decisivos suelen ser la ubicación y los costes, pero hay otros que deben tenerse en cuenta: servicios de valor añadido pueden incluir el transporte interior en el puerto o desde los terminales ferroviarios, o los servicios de entregas en la última milla.

La administración del almacén es compleja, por lo que vale la pena aprovechar cualquier oportunidad para optimizarlas adquisiciones, ya sea en la propia empresa o a través de un 3PL. A medida que los negocios crecen en tamaño, las áreas de subcontratación de la cadena de suministro también lo hacen: los transportistas con más de 710 millones de euros de ingresos anuales subcontratan alrededor del 37% de las funciones totales de su cadena logística.

Interior de almacén logístico

El cuarto ‘mandamiento’ es tener acceso instantáneo a productos y flexibilidad. Los expedidores deben trabajar con proveedores que les aporten agilidad organizativa y flexibilidad. Cuando se producen interrupciones en la cadena de suministro, es importante formular las siguientes preguntas sobre sus proveedores principales: ¿pueden ayudarle a adaptarse?¿pueden buscar soluciones alternativas para mantener su red en funcionamiento?

Cuando los presupuestos quedan trastocados, los proveedores deben responder a las fluctuaciones del mercado de manera rápida y eficaz. Para ello será clave que disponga no solo de un gran conocimiento de su cadena de suministro, sino también de experiencia en operaciones de envío más amplias y globales. Si bien ningún proveedor podrá mitigar todos los efectos de las interrupciones globales causadas por la pandemia de COVID-19, es importante evaluar si sus proveedores están haciendo todo lo posible para proteger de forma eficaz su cadena de suministro.

La quinta estrategia supone aprovechar los datos para aumentar la agilidad organizativa. Trabajar con proveedores ‘flexibles’ es un gran comienzo, pero es sólo una parte de la solución. Las cadenas de suministro modernas son muy complejas, y la única manera de aprovechar las oportunidades es estudiar sus propios datos.

Los datos serán cada vez más importantes a medida que las tecnologías de Inteligencia Artificial más avanzadas entren en la cadena de suministro, todas ellas alimentadas por enormes conjuntos de metadatos. Si se recogen y se les da un buen uso, se podrán integrar nuevas soluciones beneficiosas para la compañía.

Por último, la sexta estrategia es utilizar soluciones digitales avanzadas para una mejor colaboración con socios y consumidores. La transformación digital afectará a nuevas áreas de la cadena de suministro. Esto permitirá una mayor conectividad entre los diversos clientes y redes, al mismo tiempo que permitirá asociaciones de ‘economía compartida’ que antes no eran posibles.

Dirigir un negocio efectivo consiste en conocer a los clientes y sus desafíos, y crear soluciones estratégicas para ayudar a resolver los retos. Esto puede parecer un punto obvio, pero con demasiada frecuencia, los transportistas comienzan su estrategia teniendo en cuenta sus propias necesidades, en lugar de considerar primero las necesidades de sus clientes. Siempre hay que poner a los clientes en el centro de cada decisión de negocio, y con ello la estrategia efectiva vendrá sola.

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